EL VALOR DE LA PALABRA

  

(19/02/2024 - Por Norberto Giallombardo) - La señora Intendenta Municipal de Quilmes, a través de una gacetilla oficial del municipio que tiene a su cargo por segundo período consecutivo, se expresó sobre lo que ella y otros Intendentes entienden como “extrema preocupación por el camino antifederal y extorsivo que ha tomado el gobierno nacional" y “las medidas que han sido tomadas generando un impacto sin precedentes en la vida de cada vecina y vecino".


 Obviando las motivaciones que la llevaron a ello, olvidando hechos que la involucran en lo que ella condena, vale tener en cuenta la importancia de las palabras, porque una vez dichas y publicadas, pueden tener efecto bumerang.  

 En el ámbito municipal de Quilmes, los vecinos contribuyentes vienen soportando medidas tomadas por esta misma intendenta que, además de generar un impacto económico negativo, también podrían ser consideradas como extorsivas, por la forma en que fueron impuestas y que dieron origen a acciones legales que están en curso.  

Los vecinos cuyas viviendas fueron cambiadas de Zona B a Zona A, los vecinos   que ven aumentados los valores de las Tasas por Servicios Generales que la Municipalidad no presta en tiempo y forma, esos vecinos, al decir de la señora intendenta, podrían sentirse víctimas de “las medidas que han sido tomadas...”. 

La palabra “extorsión” podría emplearse por el aumento de la Tasa Municipal que fue de hasta el 500 % cuando el H.C.D. dispuso que fuera del 130 %, también por haber aumentado las Tasas sin modificar la Base Imponible de las propiedades, o por haber emitido facturas consignadas como zona B, con el aumento correspondiente a zona A. Todo ello antes de haber cumplido con la correspondiente publicación de las medidas tomadas en el Boletín Oficial. 

El uso perverso de las palabras se da cuando quién las emite solo se interesa por sí mismo y lo hace con irresponsabilidad demagógica. Es allí cuando terminan en el descrédito. N.G.