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ANSES; UNA “TURRADA” A LOS JUBILADOS


(27/0/2017 . CARTA DE LECTOR) - Sr. Director: Una vez más me atrevo a usar su medio para poder expresar, como ciudadano de este país, una nueva decepción que sufrimos de parte de los gobernantes de turno, a quienes voté con la más absoluta convicción de cambio.
 Pero la realidad nos cachetea y nos indica, una vez más, que la raza política argentina no cambia y las promesas electorales mueren detrás de los escritorios.
Pero voy al grano y me permito hacerlo, bajo mi absoluta responsabilidad, utilizando un término lunfardo que me permití buscar, para no equivocarme, en el Diccionario del Lunfardo Porteño, de don José Gobelo.
 La palabra en cuestión es "TURRO" y su definición es "Malévolo, Malintencionado", por lo tanto, una TURRADA es una acción malévola o malintencionada, y eso es lo que está haciendo el Gobierno con los juicios que le iniciaran los jubilados y tienen sentencia firme, pues según nos informa el diario La Nación en su edición de este domingo pasado, sección Economía, página 4, "LA ANSES LE MOVIÓ LA LINEA DE LLEGADA A LOS JUBILADOS EN JUICIO", pues dispuso una nueva apelación ante la Suprema Corte de todos aquellos juicios que ya tenían sentencia de pago, condenando a sus beneficiarios -todos ancianos- a una nueva espera no menor a dos años. Es la misma ANSES que -por orden del Gobierno- dispuso hace días otorgar 50.000 millones de pesos en préstamos a tasa blanda, a los beneficiarios del P.U.H. -(compatriotas cuya inmensa mayoría no practica la gimnasia laboral)-, dinero que surgió de los aportes destinados a la Reparación Histórica, título que ante lo expresado, se asimila más a una cargada a todos aquellos que entregaron su esfuerzo y sus aportes a la Nación durante su vida laboral.
Por eso vuelvo a utilizar el lunfardesco adjetivo calificativo de TURRADA (disculpe Vd. y los lectores), pero no encuentro otra calificación para esta actitud del Gobierno, de indisimulado destino electoral y que forma parte del tradicional promesario político que sufrimos los argentinos. Quiero culminar, Sr. Director, esta descarga anímica que su periódico me permite -por supuesto sin que sea de su obligación el publicarla- con un recuerdo al inolvidable Negro Fontanarrosa en su alocución en la Academia de la Lengua Castellana, en Rosario, donde se explayó de manera brillante sobre el uso de las Malas Palabras y entre ellas encuentro una que tengo la seguridad nos la endilgan los candidatos en las vísperas electorales, diciéndose entre ellos: "Prometan cualquier cosa que se las creerán, porque son todos unos Pelotudos." Tristemente y hace mucho, los hechos les vienen dando la razón. Ojalá sepamos darnos cuenta. J.O.Guerra.