EL AÑO NUEVO DE BERNAL


(2/01/2013)-Ya pasada la vorágine de las celebraciones navideñas y el fin del año, nos llega el momento de sosiego para pensar, reflexionar y analizar lo que hemos vivido y cotejarlo con nuestros deseos y proyectos para el año que comenzamos. Y en este contexto, con la todavía vigente democracia plena, que nos permite ejercer el rol de comunicadores sin censura, rescatamos hechos que no son buenos recuerdos, dado sus efectos y consecuencias.

 Siempre atendiendo al deseo del señor Intendente Municipal; abordamos las críticas con respeto y fundamentadas y decimos: en Bernal-Don Bosco, quedan dos obras básicas e históricas a las que este reelecto intendente no ha dado solución .  A los ojos de todos y todas,  los anuncios del Paso Bajo Vías y el Hospital  “Julio Méndez” no pasaron del relato y las mentiras tan bien pronunciadas que sirvieron para prolongar el suspenso que ahora, en el segundo año del segundo mandato podría ser objeto de algún nuevo impulso verbal, para retomar el hilo de las promesas que algún día serían realidad, pero ya sin la credibilidad que esta administración ha venido perdiendo desde cinco años atrás.

Otro récord que se apuntó el Municipio, a través de sus  Delegados Municipales, ha sido la suciedad en las calles y los olorosos focos de infección por  la acumulación de residuos en el novedoso sistema de contenedores nunca vaciados en tiempo y forma.  También, ajustándonos a los servicios básicos por los cuales ahora se pagan onerosas tasas, nos encontramos con la creciente rotura de calles y sus deficientes arreglos, sobre los que, para concluir este recuento, valga citar el incipiente “hoyo” en plena avenida Belgrano y su cruce con la calle Don Bosco; ha cumplido cuatro meses de  existencia y los “responsables” que representan al Intendente lo siguen ignorando.