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EL TEATRO DE LA BASURA

Un análisis objetivo sobre datos de la realidad
                                                                                              por Juan Albaytero
10/10-2012- EL DIARIO DE QUILMES) Ante una ciudadanía que no atina a reaccionar, se viene desarrollando en forma sorda, diría desde las tinieblas, una maniobra de largo plazo que, cuando estalle en la realidad, va a ser tarde para esa ciudadanía que poco se preocupa de las cuestiones locales.

Me refiero a la cuestión de la recolección y disposición de residuos, o sea Covelia S.A. y su relación con la municipalidad. El teje y maneje lleva más de dos años, plagado de ilicitudes, con el silencio de los órganos de control, con un Concejo Deliberante que dice si a todo desde su ignorancia; levantamanos en piloto automático.

Comenzó con la ida de CLIBA S.A. El escenario que montó la trama fue:  camiones recolectores cortando las calles adyacentes al Municipio; camioneros y barrenderos -o quienes hacían de ellos- acampando y haciendo mucho ruido y funcionarios que decían que defendían el interés del pueblo, pero que en realidad fueron pavimentando el camino a lo que, en pocos meses va a suceder.

No estoy haciendo futurología, solamente hago un análisis objetivo de datos de la realidad. Realidad que la gran mayoría se niega a ver. El escenario que describí ya se repitió en tres oportunidades. En todas y cada una de ellas parece que el gremio hostiga y presiona al Municipio. Este se defiende amenazando con una municipalización del servicio. Los vecinos, hartos de ver basura por todos lados, se sienten aliviados con las precarias soluciones que van anunciando el fin de la tragedia.

A cada presión, se termina recurriendo a normas legislativas de, más que dudosa legalidad: Quizás amparados en la indolencia de la justicia (en lo penal en particular). El contrato original, que prohibía la prestación en todo el distrito, fue burlado en aquella primera vez, cuando se fue CLIBA. La soga ya estaba en el cuello, solo faltaban los pasos necesarios para seguir jugando al ahorcado.

El segundo acto fue cuando se venció el plazo original del contrato. Vuelta al escenario, las presiones y la salida rápida que facilita la trampa. Nos dijeron: “prorrogamos el contrato porque estamos en tiempo de elecciones, la renovación la hará quien gane...”.

Transcurrió todo el tiempo de la prórroga y el Ejecutivo quilmeño no realizó acción alguna para llamar a licitación. Vuelta al circo de los camiones, camioneros y barrenderos y la basura tirada por todos lados. A esto se le agregó el colapso final de la experiencia de los contenedores. Los que transitan por las zonas de contenedores no necesitan demasiadas explicaciones. La salida de urgencia fue un Concejo Deliberante votando una ordenanza declarando la emergencia ambiental y sanitaria. Tendría que haber declarado la emergencia por el desastre ocurrido por la inacción municipal.

Vencido el plazo de la pretendida emergencia, en agosto pasado, sin que se hubiere realizado acto alguno para resolver legalmente la situación; nueva ordenanza de emergencia y ahí sí el llamado a la licitación. El deplorable Secretario de Medio Ambiente y no sé cuantas cosas más, dando explicaciones del futuro, haciéndose el duro ante el gremio, haciendo memoria cinco años después de haber asumido, afirmaba que ese contrato era culpa de Villordo y sobre todo, agitando la bandera de la municipalización.

Ante tanta alharaca, lo previsible; el llamado a licitación con un solo oferente, Covelia S.A. una oferta descomunal y la licitación declarada desierta. El lazo se sigue cerrando. El sindicato exigiendo desde cualquier lado. Ningún trabajador a la calle. El nuevo acto de esta pieza teatral será el nuevo llamado a licitación. No es difícil presumir que volverá a declararse desierto. El postre estará servido y quien se lo comerá será CoveliaS.A.

La revolución de plástico que gobierna el municipio, le dirá a esa ciudadanía que no atina a reaccionar que, habiendo fracasado los llamados a licitación, no queda otra alternativa que contratar en forma directa el servicio. Toda la maniobra llevó más de dos años de ejecución, pero habrá dado sus frutos.

Para terminar de comprender. Se aprobó la lista de Mayores Contribuyentes, una lista de vecinos que ignoran en absoluto la cuestión fiscal, que no leerán ningún artículo de lo que tienen que aprobar y que a fin de año, gracias a sus servicios de levantamanos, habrá un nuevo aumento de las tasas municipales.

Es que, el costo de la obra de teatro habrá que pagarlo, los actores de cualquier lado del mostrador, reclamarán su paga. Y quienes pagarán, sin duda alguna serán los vecinos. En el próximo mes de enero del 2013, me dicen en qué me equivoqué. JUAN ALBAYTERO (Contador Público Nacional)