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Mano a mano con Martiniano; SE TRATA DE LA HIGIENE URBANA


(16/05/2017)- Amparándome en mi antigua
permanencia en el ejercicio del periodismo en el Distrito de Quilmes es que me atrevo a mantener este pretendido diálogo abierto con usted, señor Martiniano, al solo efecto de ratificar que ni usted ni ningún funcionario tendrá jamás mejor colaboración que la crítica sana, inspirada en ayudar al logro de una mejor gestión, que no será otra cosa que una mejor calidad de vida para los vecinos que, con nuestros aportes,  mantenemos las estructuras de las administraciones.
 Inicio este “mano a mano” haciendo referencia a la realidad cruda y dura que seguimos padeciendo desde mucho antes que usted asumiera el cargo.                    Se trata de la higiene urbana, la que no aparece en el cambio que la mayoría votó.  Se ha fijado Martiniano?  que seguimos caminando sobre la basura esparcida por calles y veredas?  que nuestros residuos domiciliarios, los que embolsados,  colgamos cuidadosamente de los postes o en cestos de altura por nosotros instalados, son retirados  a  irregulares horarios por personas no identificadas como empleados municipales  (algunos de ellos con aspecto de ser menores de edad), quienes  los arrojan en las esquinas formando  montículos  que horas después recogen los camiones, cuando los animales callejeros y todo tipo de alimañas ya se alimentaron y rompieron las bolsas dejando en el suelo restos de basura que nadie recoge?.
Sabe usted, Martiniano, que donde hubo desvencijados   contenedores, ahora se forman basurales urbanos, que tampoco son retirados en tiempo y forma?
El barrido de las calles ya puede considerarse inexistente y cuando las quejas llegan, como corresponde, a las Delegaciones Municipales, tienen como respuesta una larga lista de tareas que no son competencia de los Delegados, quienes deslindan responsabilidades demostrando que han “elevado el reclamo”.
Los Delegados Municipales, señor Martiniano, son los representantes directos del Intendente en cada sector. Entonces, si el Delegado no puede dar solución a los reclamos y no denuncia a los funcionarios que no cumplen, a la vez que se convierte en cómplice de las deficiencias denunciadas, también por carácter transitivo, involucra al propio Intendente.
Hay más, como la ausencia de inspectores de tránsito. Para no apabullarlo, lo hablaremos en otro “mano a mano”. Norberto Giallombardo