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EL MUNICIPIO ANUNCIA QUE OTRA VEZ VIOLARÁ LA ORDENANZA QUE PROHIBE VENTA DE ALCOHOL EN LA VIA PUBLICA



(25/11/2016)- La tantas veces discutida y denunciada “Feria de las Colectividades” que deambula anualmente de un municipio a otro, vuelve a Quilmes, donde como si nada hubiera cambiado, nuevamente se violará la Ordenanza que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas en la vía pública.
Esta vez, el transhumante espectáculo se asentará sobre la avenida Carlos Pellegrini, entre Vicente López y Gran Canaria, no en la plaza, pero si a un costado de ella.
En esta oportunidad , además de anunciar la nueva violación, mediante palabra oficial del  municipio, por boca de de la titular de la Subsecretaria de Relaciones Institucionales del municipio, Lidia Zárate y por una minuta de comunicación verbal, pronunciada por el Concejal (FPV) David Gutiérrez ; en los argumentos se muestra claramente la despreocupación por el  incumplimiento de una norma creada por la misma Municipalidad y que rigurosamente hace cumplir a Organizaciones no oficiales, tal como ocurre con los Fogones de Bernal, donde solo se permite asado, choripanes y empanadas con bebidas sin alcohol.

Aquí, la gran feria, de especial interés para algunas autoridades municipales, viene precedida de declaraciones oficiales que esbozan variados argumentos, entre los cuales  leemos “La venta de alcohol también estará controlada, habrá algunos tragos típicos y dos puestos venderán  chops  de cerveza...”.
Eso sí, la atención a las necesidades de quienes, bajo un control no especificado, tomarán “algunos tragos y chops de cerveza” esa atención está bien explicitada; habrá un camión de AySA  para proveer agua, puestos sanitarios y 40 baños químicos.
El otro aspecto, el comercial ha sido hábilmente atendido, :  “Vamos a poner el acento fundamentalmente en lo cultural y que las colectividades tengan la posibilidad de mostrar su cultura a la comunidad”. Es de esperar la no concurrencia de puesteros independientes, vendiendo productos afines a países o regiones y pretendidos artesanos que solo demostraban ser meros revendedores.